Líneas directrices de temas provida a tratar en Europa en los próximos años

John Smeaton, Director Nacional, Sociedad para la Protección de los No Nacidos en el Reino Unido [Society for the Protection of Unborn Children (UK)]
IV Congreso Internacional Provida, Zaragoza, España, días 6, 7 y 8 de noviembre 2009

En nombre del movimiento provida británico, doy la enhorabuena al movimiento pro-vida de España y asimismo a los obispos españoles por su magnífica unidad en defensa de la inviolabilidad de la vida humana a partir de la concepción; por su magnífico frente unido en defensa del matrimonio como unión permanente entre un hombre y una mujer y por su magnífico frente unido en defensa de los padres como principales educadores de los hijos.
Recuerdo que, antes de las elecciones generales en España el año pasado, el Presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, atacó a los cardenales y obispos por su defensa de la inviolabilidad de la vida humana. En declaraciones del Partido Socialista Obrero Español, dirigido por el Sr. Zapatero, se acusó a la Iglesia católica en España de desviarse [cita] "de los principios básicos de la democracia" [cita] exponiendo que: [cita] "(...) en un régimen basado en las libertades, la fe no puede imponerse mediante la ley" [fin de cita].
Gordon Brown, el Primer Ministro británico, empleó una táctica parecida el año pasado cuando se dirigió por escrito a los Diputados del Parlamento en favor de propuestas legislativas que permitieran la transferencia embrionaria entre especies (creación de embriones humano-animales) para la experimentación, y varios otros abusos de los embriones humanos in vitro - haciendo cinco referencias en su carta a las objeciones de tipo "religioso" de aquellos que se oponen a la destructiva investigación con embriones humanos.
El Sr. Zapatero y el Sr. Brown hacen uso de sus poderosas posiciones, como presidente y primer ministro de sus países respectivamente, que cuentan con acceso privilegiado a los medios de comunicación masiva a fin de fomentar la mentira que la defensa de la santidad y de la inviolabilidad de cada vida humana se basa solamente en creencias religiosas y que aquellos que reivindican leyes para la protección de la inviolabilidad de la vida humana intentan imponer sus creencias religiosas a la sociedad.
De hecho, la realidad es muy distinta. El movimiento provida no intenta imponer sus creencias religiosas al resto del mundo; al contrario, el movimiento provida representa el consenso de la humanidad acerca del derecho a la vida. Aquellos que se oponen al aborto y a otras prácticas que atentan contra la vida tratan de conservar los solemnes acuerdos internacionales sobre derechos humanos. Intentan defender, por ejemplo, la Declaración Universal de Derechos Humanos, que el diciembre pasado celebró su 60o aniversario. En el sitio Web de Naciones Unidas dedicado al 60o aniversario aparece la siguiente cita del Secretario-General Ban Ki-moon en la parte superior de la página de inicio [cita] "La campaña [del sexagésimo aniversario] nos recuerda que en un mundo que todavía se tambalea por los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la Declaración fue la primera afirmación mundial referente a lo que hoy en día damos por sentado: la dignidad e igualdad intrínsecas de todos los seres humanos" [fin de cita].
La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 (DUDH) reconoce la primacía del derecho a la vida. Tanto el Preámbulo como el Artículo 3 dejan claro que el derecho a la vida es igual e inalienable y que se aplica a [cita] "todos los miembros de la familia humana" [fin de cita], punto este al que me referiré más adelante. El Artículo 6 trata concretamente el tema de la personalidad jurídica declarando que [cita] "Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica" [fin de cita]. El Artículo 2 afirma que [cita] "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición" [fin de cita], lo cual según nos indican los especialistas es una lista exhaustiva, para que nunca más, tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, los seres humanos pudieran ser tratados como no personas, privados a la fuerza de derechos humanos por los gobiernos.
Para que no quepa duda acerca de la condición de los no nacidos en los acuerdos internacionales sobre derechos humanos, la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño reitera el derecho a la vida expresado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Además, el Preámbulo a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño declara que [cita] "la infancia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales" [fin de cita] y que [cita] "el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento" [fin de cita]. Este mandato es una de las declaraciones sobre derechos humanos más contundentes en cuanto al requerimiento de proteger la vida en el útero. Además, la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño es el tratado sobre derechos humanos más ampliamente y rápidamente ratificado en la historia de la humanidad, habiendo sido ratificado por naciones cuyas poblaciones tienen diversas religiones o carecen de ellas. El consenso de la humanidad, plasmado en esos y en otros acuerdos sobre derechos humanos, superan las fronteras de religión y raza.
Centrándome en la familia, el matrimonio y los padres como principales educadores de los hijos, me gustaría, en nombre del movimiento provida británico, agradecer al movimiento provida español la gran lucha pública contra los planes del gobierno español para legalizar la accesibilidad al aborto para los jóvenes de este país sin la supervisión ni la autorización de los padres.
Durante muchos años, el gobierno británico ha seguido una política de facilitar la accesibilidad al aborto y fármacos anticonceptivos y dispositivos para niños menores de dieciséis años sin el conocimiento de los padres o sin su autorización. A finales de este mes, el gobierno británico introducirá nueva legislación con el fin de ampliar dicha accesibilidad al aborto para los niños en todas las escuelas públicas del país. Os rogamos que recéis por nosotros y, a la vez, rezaremos por vosotros y por la increíble labor de vuestra jerarquía católica, que defiende los derechos de los padres en vuestro país.
Me gustaría citaros una importante conferencia que William L. Saunders Jnr., un distinguido abogado de los EE. UU. y bioético, pronunció en Qatar, titulada "Derechos humanos, la familia y la educación de los hijos".
El Sr. Saunders escribe: [cita] "El Artículo 16 [de la Declaración Universal de Derechos Humanos] proclama que "La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado. Por tanto, este artículo reconoce el hecho, que es de sentido común y que en ocasiones los gobiernos y organismos internacionales pasan por alto, de que la familia existe antes del Estado, que es el pilar sobre el que se asienta el Estado y que el Estado tiene la obligación de protegerla."
El Sr. Saunders continúa diciendo: [cita] "El Artículo 16 es aún más específico y reconoce el derecho de un hombre y una mujer a contraer matrimonio y formar una familia. Dicho de otro modo, reconoce que la familia se funda con el matrimonio. Todos podemos estar agradecidos que la Declaración reconoce estas verdades fundamentales." [fin de cita]
Escuchad atentamente a la explicación de William Saunders acerca de cómo la Declaración Universal de Derechos Humanos defiende el derecho de los padres a ser los educadores principales de sus hijos. Saunders dice: [cita] "El Artículo 26(3) se hace eco del enfoque del Artículo 16 [de la Declaración] al reconocer que los padres son los educadores principales de los hijos. El artículo afirma que Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Al igual que el Artículo 16 reconocía la primacía de la familia basada en el matrimonio sobre el Estado, el Artículo 26 reconoce la prioridad de los deseos de los padres en cuanto a la educación de sus propios hijos por encima de los designios del Estado. Recordad que, según el Artículo 16, el Estado tiene la obligación de proteger a la familia. Si el Estado se atreve a usurpar el derecho de los padres a elegir la educación de sus propios hijos, entonces daña a la familia, viola sus obligaciones y socava los cimientos de una sociedad y un Estado justos." [fin de cita]
William Saunders subraya la importancia histórica de la insistencia de la Declaración Universal respecto a los padres como educadores primarios de los hijos y, para ello, cita a Mary Ann Glendon, Catedrática de Derecho en la Facultad de Derecho de Harvard, anteriormente embajadora de los EE. UU. ante la Santa Sede, y Presidenta de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales. En su respetado libro sobre la Declaración de Derechos Humanos, A World Made New, Mary Ann Glendon escribe lo siguiente:
[cita] "En el artículo sobre educación [26]...[el Comité de Redacción de la Declaración] hizo una importante modificación, directamente influenciada por recuerdos de los esfuerzos del régimen Nacional-socialista a fin de convertir el renombrado sistema educativo alemán en un mecanismo que adoctrinara a los jóvenes siguiendo la agenda política del gobierno (...) Una vez que Beaufort de los Países Bajos refirió la forma en que los colegios alemanes se habían utilizado para socavar el papel de los padres , se añadió un tercer párrafo: Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos." [fin de cita]
"O dicho de otro modo", nos dice William Saunders, [cita] "una de las lecciones más importantes que los redactores de la Declaración aprendieron de la experiencia de la Segunda Guerra Mundial fue que la elección educativa de los padres es una plataforma fundamental para la paz y seguridad internacionales" [fin de cita].
Trágicamente, transcurridos 60 años de la Declaración Universal y de la Segunda Guerra Mundial, parece ser que la lección no ha sido aprendida, mucho menos en Europa y mucho menos por el Sr. Zapatero y el gobierno de España.
Europa es víctima de un intenso ataque y los líderes del movimiento provida español y los dirigentes de la Iglesia católica se deben colocar en las primeras líneas de combate. Esta es la Tercera Guerra Mundial y se trata primordialmente de una guerra contra los no nacidos y los padres como educadores primarios de sus hijos.
El próximo viernes 13 de noviembre, Christine McCafferty, una veterana Diputada británica antivida desempolvará en París un radical informe a favor del aborto con el cual intenta fomentar el aborto "a la carta", incluso para niños de edades inferiores a la edad núbil, en los 46 países miembros del Consejo de Europa. La Sra. McCafferty es Presidenta de la Comisión Social, de Sanidad y Asuntos Familiares de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
El informe de la Sra. McCafferty sostiene que los jóvenes en edad reproductiva necesitan accesibilidad confidencial al aborto y a fármacos y dispositivos anticonceptivos; proponiendo que: [cita] "Debe haber acceso a toda una gama de sistemas de planificación familiar, entre los que se incluyen la píldora abortiva, el aborto seguro, asistentes especializados en partos y atención obstétrica de urgencias, que además deben resultar asequibles, apropiados y adecuados para todos sin importar la edad, comunidad o país." [fin de cita].
Es importante que todos los participantes en este congreso provida envíen un correo electrónico a los miembros de la comisión que se reunirán en París para instarles a que apoyen las modificaciones provida al informe a favor del aborto de la Sra. McCafferty y que voten en contra del informe si la comisión rechazara dichas modificaciones. El título del informe es Quince años desde el Congreso Internacional sobre Población y el Programa de Acción sobre Desarrollo ("Fifteen years since the International Conference on Population and Development Programme of Action"). Si me dejáis las direcciones de correo electrónico puedo enviaros el enlace a la estupenda sesión orientativa sobre el informe de la Sra. McCafferty elaborado por el Centro Europeo de Derecho y Justicia situado en Estrasburgo.
De hecho, existe un ataque mundial contra los no nacidos, el matrimonio y la familia y el derecho de los padres a ser los principales educadores de los hijos. Dicha acometida viene impulsada por la Federación Internacional de Planificación Familiar, la agencia proaborto más grande del mundo, cuya sede está situada en Londres. Este ataque también es promovido por grupos de presión proaborto en instituciones europeas, entre los que se incluye la Comisión Europea (que es la mayor contribuidora multilateral a la Federación Internación de Planificación Familiar). Este ataque contra los niños no nacidos y contra las familias es apoyado también por personalidades destacadas a escala internacional como Tony Blair, el anterior Primer Ministro británico, quien claramente explota descaradamente su adhesión a la Iglesia católica a fin de menoscabar las enseñanzas católicas acerca de la inviolabilidad de la vida humana, del matrimonio y de la sexualidad humana, junto con su esposa, Cherrie Blair, también católica, y por la administración de Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América.
Empezando por el presidente Obama, en un discurso reciente, Wellington Webb, nombrado por Barack Obama como asesor especial de la Misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, corroboró que la administración de Obama fomentará la legalización del aborto en todo el mundo, dirigido a adolescentes en forma de campaña abortiva mundial. El Embajador en su discurso durante la conmemoración del 15o aniversario de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) celebrado por Naciones Unidas, subrayo expresamente el empeño del gobierno de los EE. UU. a impulsar [cita] "el acceso a bienes y servicios para adolescentes relacionados con la salud reproductiva" [fin de cita] y declaró que [cita] "el presidente Obama, la secretaria Clinton y el embajador Rice han subrayado todos el fuerte respaldo de los Estados Unidos en pro de los derechos humanos, los derechos de las mujeres y los derechos reproductivos, al igual que al acceso universal a salud reproductiva y a planificación familiar" [fin de cita].
Hillary Clinton, nombrada Secretaria de Estado por Obama, ha explicado claramente que, cuando el gobierno de los Estados Unidos se refiere a salud reproductiva, el término incluye el acceso al aborto.
Debemos entender que la intención de la administración de Obama es la de no permitir que la objeción de conciencia de los profesionales de la salud contra el aborto se transforme e un obstáculo. Al "Acceso universal" a la "salud reproductiva", con el cual la administración de Obama se declara comprometida, no puede ser "universal" si los molestos profesionales de la salud provida se niegan a participar en prácticas abortivas o a remitir a pacientes a colegas.
Los hechos valen más que mil palabras, en particular, en lo que respecta a Barack Obama y el aborto. En su ignominioso discurso en la Universidad de Notre Dame, declaró lo siguiente: [cita] "Honremos la conciencia de los que no están de acuerdo con el aborto y redactaremos una cláusula sensata a este respecto" [fin de cita]. En su discurso del 9 de septiembre ante el Congreso sobre la reforma de la legislación de asistencia sanitaria, prometió que "las leyes federales sobre objeción de conciencia seguirían intactas". Pero en realidad, ha tomado medidas para revocar las normas que permite a los profesionales de la salud ejercer el derecho a negarse a prestar servicios a los cuales objetaren. Lo que Barack Obama haga hoy, lo imitarán políticos proaborto en Europa, Asia y África mañana.
Lamentablemente, la situación ha empeorado por el hecho de que líderes religiosos parecen imbuidos del espíritu de la época. Quiero referirme a la situación de la Iglesia católica y de nuestra lucha a favor de la inviolabilidad de la vida humana, la familia y el derecho de los padres a ser los educadores primarios de sus hijos, y voy a comenzar con la Iglesia católica en Inglaterra y Gales, que es una situación que conozco bien. Lo hago porque, aunque el movimiento provida es un movimiento de defensa de los derechos humanos (sin importar culto o credo) que representa el consenso de la humanidad sobre el derecho a la vida, soy de la opinión que el movimiento provida no puede ganar la batalla por sí solo. Necesita el apoyo de todas las religiones del mundo, de musulmanes, cristianos y, en particular, de la Iglesia católica, cuya doctrina sobre la santidad y la inviolabilidad de toda vida humana no tiene ninguna ambigüedad, al igual que por la riqueza de su doctrina sobre el matrimonio y la familia.
Aunque la doctrina de la Iglesia católica nos dice que entre fe y razón hay congruencia en cuanto a temas como la adopción entre parejas homosexuales, los líderes de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales están dispuestos a remitir a parejas homosexuales a otros servicios de adopción y, en consecuencia, poniendo a los niños en grave peligro. El argumento es que la adopción por parte de parejas homosexuales es algo equivocado en sí mismo y el mensaje de que todos debemos oponernos a ello en forma activa no ha sido debidamente promulgado. Si se deja de la mano de los movimientos seculares y laicos la presentación de argumentos bioéticos a favor de la vida, el matrimonio y la familia, pero sin un robusto liderazgo cristiano, dichos movimientos acabarán fácilmente tildados de fundamentalistas.
En los últimos años, los líderes cristianos en Gran Bretaña se han lamentado sobre el estado de la religión, como puede comprobarse con la falta de asistencia a los servicios religiosos. Cualesquiera que sean las causas de ello, la situación se ve empeorada debido a la ausencia de una clara enseñanza respecto a cuestiones de cultura de la vida por parte de los líderes cristianos. El Papa Juan Pablo II insistió en el Evangelium Vitae que los católicos y toda la gente de buena voluntad debían resistirse al aborto mediante objeción de conciencia[1]. Lo trágico es que, en Gran Bretaña, la interrupción voluntaria del embarazo y los fármacos y dispositivos anticonceptivos se ponen a disposición de los niños menores de 16 años en los colegios, incluso en colegios católicos, sin conocimiento o autorización de los padres. Algo que sucede con la cooperación de las autoridades católicas.
En Gran Bretaña estamos presenciando la realización del mensaje profético de Humanae Vitae, de la histórica encíclica del Papa Pablo VI que celebró su 40º aniversario el año pasado. Si hablamos acerca del inseparable vínculo entre el significado unitivo y procreativo de la unión sexual, él escribió: "Finalmente, debemos plantearnos detenidamente el peligro de que este poder se traslade a manos de las autoridades, quienes no respetan los preceptos de la ley moral. ¿Quién culparía a un gobierno que, esforzándose por resolver los problemas que afectan a todo un país, recurriera a medidas consideradas legítimas por las personas unidas en matrimonio a fin de solucionar determinadas dificultades familiares? ¿Quién impediría a las autoridades decantarse por esos métodos anticonceptivos que creyeren más eficaces? Y si, así lo estimaren necesario, incluso los impondrían a todos."[2]
Además, tal y como señala el Papa Juan Pablo II en el Evangelium Vitae, existe una relación intrínseca entre los anticonceptivos y el aborto.[3] Según los fabricantes, uno de los modos de acción de la píldora abortiva, es el de provocar el aborto temprano.
Una profesora de un colegio católico mixto en Kent, Inglaterra, se opuso abiertamente a la educación sexual impartida a sus alumnos de entre 13 y 14 años de edad. La Srta. McLernon, la profesora, dijo: [cita]"Creo que la gente debería ser conciente de lo que está pasando en los colegios. Presencié cómo una enfermera utilizaba un modelo de plástico para mostrar a estos niños cómo ponerse lo que refirió como un preservativo con sabor a chocolate" [fin de cita]. Luego, explicó a los alumnos de la Srta. McLernon que los preservativos con sabores comenzaron a fabricarse porque a las prostitutas no les gustaba el sabor a goma.
La Srta. McLernon agregó: [cita] "A cada niño se les repartió una ficha explicando dónde podían conseguir preservativos gratuitamente y la píldora del día después. Asimismo, la ficha indicaba un sitio Web para jóvenes donde se explican los trámites para someterse a un aborto quirúrgico. Este es un colegio católico donde uno espera que los niños estén amparados contra este tipo de cosas" [fin de cita].
Lamentablemente, cada vez más padres católicos nos cuentan en la Sociedad para la Protección de los No Nacidos, las terribles experiencias en los colegios católicos, tanto en educación secundaria como en primaria. Parece que se hace caso omiso de las quejas de los padres y profesores que intentan proteger a los jóvenes.
Además, el gobierno británico y la Unión Europea han promulgado un cuerpo de leyes sobre la igualdad de derechos laborales de hombres y mujeres homosexuales, bisexuales y transexuales, que se aplicará bajo amenaza de graves sanciones. La Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales ha elaborado unas Directrices sobre diversidad e igualdad, (Diversity and Equality Guidelines), una declaración de política que, aunque incluye elementos de la doctrina católica, acoge, intenta incorporar y declara que supervisará esta política de Gobierno dentro de la Iglesia, incluyendo los colegios católicos.
El documento de los obispos habla sobre que se deben acoger: [cita] "los cambios sociales y culturales que se nos exigen (...)" [fin de cita].[4] Y sigue [cita] "(...) sería equivocado el otorgar a determinadas formas [de las seis formas de discriminación que contempla el Gobierno] mayor o menor importancia que a otras." [fin de cita][5] El documento dice que los católicos "deben comprender y cumplir con la legislación contra la discriminación"[6]
El mismo documento redactado por los obispos apela a [cita] "aquellos con autoridad en todos los niveles de la Iglesia a tomar conciencia de los distintos grupos representados en las variadas facetas de la vida de la Iglesia; por ejemplo, los colegios (...)" [fin de cita] y los obispos dicen que [cita] "(...) organizaciones, instituciones y diócesis deberían plantearse el nombramiento o encomendamiento de una persona con responsabilidades en cuanto a diversidad e igualdad" [fin de cita].[7] Finalmente, los obispos advierten: "Nosotros... tenemos la intención de evaluar el progreso de la implementación de estas normas... en dos años".[8]
El Papa Juan Pablo II nos enseñó que es una ilusión pensar que se pueda construir una verdadera cultura de la vida humana sin ofrecer a los adolescentes y jóvenes una auténtica educación en el uso de la sexualidad y en el amor y en la vida en conjunto según el verdadero significado de esas esferas y estrechamente relacionadas.[9] No obstante, con los obispos de Inglaterra y Gales acogiendo y garantizando la presencia de profesores homosexuales, bisexuales y transexuales en colegios católicos en Inglaterra y Gales, ¿no es del todo irrealista el esperar que en esos colegios se imparta una moralidad sexual católica?
Cierto documento proaborto[10] preparado a instancias de la Comisión Europea sobre el derecho a la objeción de conciencia, relaciona los derechos de orientación sexual con otros supuestos derechos, incluyendo el "derecho" al aborto y el "derecho" a la eutanasia y al suicido asistido. En parte el documento cita las Directrices sobre diversidad e igualdad de los obispos católicos de Inglaterra y Gales de manera generalmente aprobadora. Las directrices de los obispos y el documento de los expertos de la Unión Europea claramente coinciden en que, salvo limitadas y escasas excepciones, las organizaciones católicas deberán garantizar que ningún candidato a un puesto de trabajo o empleado se vea desfavorecido debido a su orientación sexual.
El Catholic Herald, un periódico católico en Gran Bretaña, ha señalado[11] que el Derecho a la Objeción de Conciencia y Las conclusiones de los concordatos de los Estados miembro de la UE con la Santa Sede (The Right to Conscientious Objection and the Conclusion by EU Member States of Concordats with the Holy See) podrán utilizarse como marco de referencia legal en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Por tanto, en mi opinión lo mismo puede decirse de las Directrices sobre diversidad e igualdad de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales.
Aquí es España, la unidad entre el movimiento provida y los obispos católicos en la cuestión de la vida es la mayor ventaja en la batalla frente a las acometidas del gobierno contra la vida humana, el matrimonio, los derechos y responsabilidades de los padres y la familia. La pérdida de esa unidad sería la más grave de las amenazas en vuestra contienda provida y profamilia. La Iglesia y el movimiento provida en Europa deben aprender de vuestro ejemplo.
La ausencia de coordinación continúa a crecer dentro de la Iglesia en Europa porque sus líderes fracasan a la hora de transmitir la doctrina y el mensaje profético de Humanae Vitae, la encíclica del Papa Pablo VI sobre la transmisión de la vida humana. En efecto, las autoridades (de China a Gran Bretaña) imponen a países enteros "las mismas medidas consideradas legítimas por personas unidas en matrimonio a fin de solucionar determinadas dificultades familiares". Más aun, el uso de fármacos y dispositivos anticonceptivos entre tantos católicos, que, según los fabricantes, pueden provocar el aborto temprano, está privando al movimiento provida del apoyo de la comunidad más inclinada a respaldar la lucha contra el aborto. A aquellas parejas que hacen la vista gorda ante la práctica abortiva de la planificación familiar en la intimidad de su matrimonio les puede resultar difícil apoyar nuestras inequívocas campañas contra el aborto, la FIV, la investigación con embriones humanos y la eutanasia.
La separación artificial de los elementos unitivo y procreativo de la cópula sexual, no solamente forma la base de la anticoncepción, sino también la base del aborto temprano y, por consiguiente, del aborto tardío y de todos los ataques contra la inviolabilidad de la vida humana, incluyéndose por supuesto la fertilización in vitro. Lo que apuntala la actual cultura de la muerte.
Es crucial que el movimiento provida en Europa examine la historia y las consecuencias del aplastante rechazo de los católicos frente a Humanae Vitae en Occidente, tras su publicación en 1968.
En 1971, los dirigentes del Vaticano intentaron reducir el impacto sobre la "unidad" de la Iglesia por medio de una política no oficial que hizo famosa como La Tregua del 68. Dicha política desembocó en el Caso Washington. Me permito explicaros que fue el Caso Washington, esto es lo que ocurrió. En 1968, el Arzobispo de Washington, cardenal Patrick O'Boyle, prohibió a sus párrocos predicar contra la encíclica Humanae Vitae. Diecinueve de estos curas apelaron contra esa orden a la Sagrada Congregación para el Clero en el Vaticano. En 1970, dicha Congregación vaticana, bajo la influencia del cardenal americano Wright, emitieron una directiva que rezaba del modo siguiente:
"Humanae Vitae debe ser acogida como doctrina de la Iglesia. La doctrina de la Iglesia es que siempre debe seguirse la conciencia."
No hubo una tercera conclusión que instara a la formación de la conciencia al amparo de las enseñanzas de la Iglesia. El cardinal O'Boyle fue informado de que sus párrocos estaban dispuestos a suscribir dicha directiva y que debía restituirlos en el cargo. El resultado fue que curas de todo el mundo recibieron carta blanca para animar a los feligreses a "seguir los dictámenes de su conciencia", mientras que admitían que la doctrina de la Iglesia es "un ideal". Se produjo una anulación de la autoridad de un obispo como profesor de la tradición apostólica por parte de un funcionario en el Vaticano. El consecuente caos que se produjo y el silencio de la Iglesia durante la divulgación de una falsa doctrina de la conciencia nunca se han visto subsanados pese a múltiples reiteraciones de la doctrina de la Iglesia; particularmente por parte del Papa Juan Pablo II y del entonces cardenal Ratzinger, el actual Papa Benedicto XVI.
Con posterioridad, en marzo de 1989, el estado de la Iglesia en América se consideró tan precario que varios de los obispos fueron llamados a Roma. El cardenal O'Connor de Nueva York hizo una sobresaliente intervención al señalar que el vocablo "conciencia" en los Estados Unidos había cambiado de significado entre 1945 y 1989. Así pues, durante los años 50 cuando el obispo Fulton Sheen lo utilizó en sus sermones, todos asumieron el término en referencia a los Diez Mandamientos. Al llegar a 1989, ya no existía ese entendimiento. El significado de "conciencia" se entendía literalmente al libre albedrío de cada cual. El cardinal O'Connor hizo una pregunta muy directa: "Pero, Santo Padre, si un obispo predica la doctrina de la Iglesia, ¿será respaldado por Roma?"
Por tanto, desde los inicios de La Tregua del 68, Humanae Vitae ha seguido siendo una verdad doctrinal distanciada de su implantación debido a una política de aceptación generalizada de la anticoncepción. La política se ha opuesto a la verdad. La verdad se ha visto menoscabada por una política basada en una interpretación errónea y en apariencia apresurada del concepto de conciencia. El ejemplo de este distanciamiento entre política y verdad sobre la transmisión de la vida humana se ha visto sucedida, lógicamente, por una análoga estrategia de retirada en cuanto a la defensa de la vida misma.
Este año, las cuestiones subyacentes al Caso Washington resurgieron crudamente en Recife, Brasil. La prensa brasileña, el Gobierno y los grupos de presión abortistas pidieron severas cuentas al Arzobispo de Recife, José Cardoso Sobrinho, por defender el derecho a la vida de dos bebés no nacidos. Un alto funcionario del Vaticano, el arzobispo Fisichella, Presidente de la Academia Pontificia para la Vida, escribiendo en todos los idiomas en que se edita el Osservatore Romano redobló el ataque contra el valiente y fiel arzobispo Cardoso Sobrinho. El resultado fue una nueva incertidumbre, esta vez no en materia de anticoncepción sino en materia de aborto y, por ende, de eutanasia. Como si, según reivindicaba el arzobispo Fisichella la "compasión" ha de ser la luz de la conciencia del médico y no la verdad sobre el Creador y Su Creación. Se produjo una sostenida reacción provida ante esta situación escandalosa en gran parte proveniente del sector anglosajón e hispano. Más tarde, se publicó un documento de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe que corregía el artículo del arzobispo Fisichella publicado en el Osservatore Romano. La publicación de aquel artículo se produjo por orden del Santo Padre y reiteraba la doctrina sobre la plena inadmisibilidad del aborto. Si el Caso Recife sobre el aborto se hubiera extendido, nos encontraríamos en la actualidad en una nueva fase de crisis iniciada en 1968 con el silenciamiento del cardenal O'Boyle en materia de anticoncepción. Creo que esto marca una ruptura con La Tregua del 68. Una rebelión frente al distanciamiento de la política respecto a la verdad, el cual ha sido el mejor aliado de la cultura de la muerte.
Hoy en día, nos vemos sometidos a una total avalancha de esta cultura del mal bajo el liderazgo del presidente Barack Obama cuya administración está organizando un ataque mundial contra los no nacidos, el matrimonio, los padres como educadores primarios de los hijos, los enfermos terminales y la conciencia.
Creo que los valores de la ganadora del premio Nobel de la paz, la madre Teresa, quien dijo en su discurso de aceptación: "Lo más destructivo contra la paz mundial en la actualidad es el aborto", prevalecerán sobre los valores del actual Nobel de la paz, Barack Obama, quien aboga por que se legalice el aborto "a la carta" a escala mundial. A través de nuestra labor de años venideros, la dignidad e inviolabilidad de todas y cada vida humana se verán nuevamente reflejadas en las conciencias de la gente y en la legislación nacional, del mismo modo que se halla hondamente afianzada a los acuerdos sobre los derechos humanos que son universalmente vinculantes. Por otro lado, los valores de los grupos de presión proaborto, que apoyan la investigación embrionaria, plasmados en una vergonzosa retórica que pisotea la vida humana, de nacidos y no nacidos, se verán relegados a un capítulo trágico en la historia de la humanidad en un futuro no muy lejano.
Nuestra crisis comenzó con el rechazo de la encíclica Humanae Vitae, pero concluirá con su aceptación y implementación. La magnifica resistencia que presenta el frente unido de los obispos españoles y de los españolas ha inspirado a Europa.
La aceptación y la implementación de la doctrina profética de Humanae Vitae únicamente será posible si se produce un cambio radical en la política de nombramiento de obispos en toda Europa. La Tregua del 68 ha concluido. Los nombramientos de obispos que no muestran un historial sostenido y genuino de lealtad a las doctrinas del Magisterium sobre la transmisión de la vida humana (Humanae Vitae) tiene que terminar. Estos nombramientos tienen que acabarse porque conllevan un alto costo de vidas infantiles y esto por cierto es un precio muy alto. Humanae Vitae, que ha sido restablecida en la encíclica del Papa Benedicto Caritas in Veritate debe convertirse en el epicentro de vuestro movimiento. Vosotros y vuestros obispos guiaréis al resto del mundo siempre que os mantengáis unidos en la totalidad de la verdad sobre la vida humana y su transmisión.

[1] Evangelium Vitae, 73
[2] Humanae Vitae, 17
[3] Evangelium Vitae, 13
[4] Diversity and Equality, N31, Page 13
[5] Diversity and Equality, Page 10
[6] Diversity and Equality, N2, Page 6
[7] Diversity and Equality, N31, Page 13
[8] Diversity and Equality, N33, Page 13
[9] Evangelium Vitae, 97
[10] The Right to Conscientious Objection and the Conclusion by EU Member States of Concordats with the Holy See, EU Network of Independent Experts on Fundamental Rights, 14th December 2005
[11] Publicación del 13 de enero 2006

pPbsqQgddZddaBmV

acomplia :PP acomplia 7351 ambien jofw

iJVtflBRuPOgcNSvW

EDefYlNxBS

tofiekVfgfzSKz

XZTFiYMZFjzfsdFsvdt

AqgypSKlcnzpcPBL

ZoFVRYmOEqBinei

ZMFoFCiTBC

irZTucSOyqLrcoiVpFk

cialis 742 valium %O ambien %-[

QtzNbBAJuFCL